Ambos jóvenes fueron clasificados tras participar en las fechas 2017
del Campeonato Nacional de escalada, organizadas por la Federación de Andinismo
de Chile. Este organismo, junto al Comité Olímpico de Chile, desarrollan un Plan Olímpico de Escalada
Deportiva con miras a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
El próximo 30
de octubre dos jóvenes de 16 años, una mujer y un hombre, viajarán a Canadá
para competir en el Panamericano Juvenil de Montreal en la modalidad de
escalada deportiva. Esta disciplina, de carácter olímpica, se abre paso con
fuerza en Chile convocando a grandes exponentes.
Alejandra
Contreras y Francisco González fueron clasificados para este certamen debido a
su desempeño en el Campeonato Nacional de Escalada, organizado por la
Federación de Andinismo de Chile, organismo que además los respaldará en esta
competición. Ambas promesas del deporte
olímpico local nos contaron sus historias, sus sueños y anhelos en un camino
que, más allá de las satisfacciones que pueda traer, está lleno de sacrificios,
constancia y perseverancia.
Alejandra Contreras
Agradece
profundamente el apoyo de su familia, quienes desde sus inicios la acompañan en
todos sus entrenamientos y competencias. "Tener
unos padres que te apoyen es la base de todo deportista", opina. Y
todo parece estar en la familia, pues fue una tía la que le abrió las puertas
al mundo de la escalada.
Alejandra nació
en Venezuela, su padre es chileno y su madre venezolana. Cuando cumplió 7
años, una tía le ofreció celebrar su cumpleaños de una forma diferente y le dio
algunas alternativas, entre ellas, la de asistir a un muro de escalada.
"Siempre me han gustado los deportes
extremos, la adrenalina", comenta, por eso no lo pensó dos veces y
eligió ir al muro a celebrar sus 7 años, y de paso, a conocer una actividad que
la apasionó y a la que se dedica profesionalmente hoy en día.
Comenzó a
entrenar en el 2008 y su desempeño la llevó de pequeña a participar en
certámenes internacionales. Su primera competencia fuera de Venezuela fue acá
en Chile, en el Panamericano Juvenil de Escalada celebrado en 2012. Tenía sólo
11 años y quedó 3era en Ruta. Luego, vino el Panamericano en México 2014,
instancia en la que quedó en la misma posición conseguida en Chile.
En 2015
Alejandra y su familia se mudaron a Chile. Acá consiguieron que continuara con
su entrenamiento y desarrollo como deportista. En 2016 viajó a China a competir
en el Mundial Juvenil de China, oportunidad en la que quedó número 17 del
ranking general.
"No es un camino fácil",
reconoce. "Uno tiene que ser
disciplinado en el entrenamiento, hacer
La escaladora
acaba de llegar del Mundial Juvenil de Escalada Deportiva de Innsbruck, en
Austria, desarrollado a fines de agosto y principios de septiembre. "Sufrí algunas decepciones con mi
desempeño,
sentí que pude haber dado más de mi parte. Para Montreal me estoy preparando
con todo, con el doble de motivación. Voy con el objetivo de clasificar a los
Juegos Olímpicos juveniles que serán el próximo año en Buenos Aires, esa es mi
principal expectativa".
Alejandra
cuenta que quiere llevar una vida de escalada, y no tener que abandonar jamás
esta disciplina. Uno de sus más grandes sueños es construir un muro acá en
Chile, orientado al alto rendimiento, un espacio para que la selección chilena de
escalada pueda entrenar. "También me
gustaría ser entrenadora, ayudar a gente motivada que quiera llegar a nivel
mundial".
Sus maestros en
la escalada son variados, y reconoce que cada uno de ellos la ha ayudado a
enriquecerse como deportista. Richard Morales es uno de ellos. Él es su
entrenador que la acompaña desde Venezuela, y quien se vino a Chile para seguir
contribuyendo a su crecimiento como deportista. Con él entrena a diario en el
Club "El Llano", de San Miguel.
Agradece
también el apoyo de Eduardo Rojas, su preparador físico, quien le da ánimo en
cada entrenamiento. Asimismo, en las últimas semanas, Alejandra ha estado
perfeccionándose en la modalidad de velocidad junto a Ricardo Toledo, también
venezolano, quién le ha enseñado a superar los nervios y bajar sus tiempos a
través de un entrenamiento motivador. Destaca también la labor de Samuel
Márquez, quien actualmente entrena a niños y dedica tiempos para ayudarla,
sobre todo, en técnicas para relajarse a la hora de competir.
"A todos ellos y a mi familia, les
agradezco todo su apoyo e incondicionalidad en mi camino. Son grandes personas
y una gran compañía en mi carrera como deportista", finaliza.
Francisco González
Reconoce que al
comienzo vio la escalada deportiva como un juego. Fue a su primera competencia
en el año 2012, en el Muro del Estadio Nacional. En esa oportunidad, con apenas 11 años, obtuvo el
segundo lugar en su categoría, hito que lo marcó y le hizo plantearse que esta
disciplina deportiva era lo suyo.
En el Estadio Nacional está el muro del Club Escalando
en Penumbras, agrupación a la que Francisco llegó gracias a unos amigos que
le mostraron lo que era la escalada. Con el Club empezó a conocer más de este
deporte, conoció a competidores y tuvo sus primeras experiencias en escalada en
Roca.
"El Club Escalando en Penumbras ha sido
bastante importante para mi desarrollo, ellos fueron los que me empezaron a
comprometer con la escalada, ellos han estado detrás de mi apoyándome y dándome
ánimo desde el primer momento", recuerda agradecido.
Junto al apoyo
de su Club, Francisco destaca la importancia que han tenido sus padres en todo
el proceso. "Mis papás me apoyan
demasiado. Mi mamá me incentivó a que entrara al mundo del deporte, gracias a
ella y a mi padre estoy escalando", dice.
Su
participación en Montreal es la primera instancia que tiene en competiciones
internacionales, no obstante, reconoce estar tranquilo. Dice estar emocionado
por esta oportunidad y que tiene la esperanza firme de lograr algo grande allá,
razón por la que se encuentra bajo un régimen de entrenamiento exigente.
"Estoy entrenando 3 veces a la semana y
los días miércoles hago sesión doble, salgo antes del colegio para aprovechar toda
la tarde. También estoy entrenado en varios muros de Santiago, porque necesito
conocer diferentes estilos para prepararme de mejor forma", comenta.
Dice que el
principal desafío que ha tenido en el desempeño de esta modalidad deportiva es el
poder adecuarse al entrenamiento,
"también el hecho de ir escalando en otros tipos de muro o de roca no es
sencillo, cada muro o roca tiene una ciencia para ser escalada, y ese es un
desafío... el ir adecuándose", opina.
Desde sus inicios, Francisco ha estado acompañado por Len Ríos, su entrenador en el Selectivo de Escalada de la Federación. "Él ha sido una persona importante en mi desarrollo, él cambió mi forma de pensar sobre la escalada, me mostró que yo podía salir adelante escalando, me enseñó prácticamente todo lo que sé de la escalada", comenta.
Respecto a sus
metas como escalador, dice que quiere seguir desarrollándose en la disciplina,
quiere ir a más competencias y perfeccionarse. Montreal es el primer
paso que da fuera de Chile, y una oportunidad que valora como única, y eso lo
motiva para lo que viene. "Quiero
conocer el mundo escalando, quiero conocer varios países y competidores... así me
veo en el futuro".




